lunes, 7 de octubre de 2013

vicuña

Vicuña


Vicuña2.jpg
La vicuña es una especie de mamífero de la familia de los camélidos propia de Sudamérica. La vicuña vive en el altiplano andino, concretamente en: el sur del Perú, parte de Bolivia, Andes de Ecuador, norte de Chile y noroeste de Argentina.

Características

A diferencias del guanaco, la vicuña tiene que beber todos los días. Pero para hacerlo debe esperar a media mañana, cuando los abrevaderos ya se han deshelado.
El cuello de la vicuña es largo y musculoso y sirve de balancín durante la marcha. También lo utiliza para golpear al adversario. La lana que cubre la cabeza y el cuello es menos gruesa que la del resto del cuerpo. La vicuña, totalmente cubierta de una lana espesa de 2,5 cm, combate a la vez con ella la irradiación intensa del día y las noches glaciales de la puna (las altiplanicies desérticas de los Andes). Algunas mañanas de invierno especialmente frías, soporta sin problemas las capa de escarcha que le recubre el pelaje. Asimismo, la lana adquiere reflejos que cambian según la incidencia de la luz y que confieren al animal cierto mimetismo.
La cola de la vicuña es corta, rojiza por la parte superior y blanca por la inferior. Durante el combate, o en caso de peligro, adopta una posición arqueada. Sus patas, largas y delgadas, están adaptadas para las carreras veloces en terreno pedregoso. Las patas posteriores lanzadas hacia atrás, buscan la cara del perserguidor. La pechera de la vicuña está adornada por unos pelos largos, blancos y ásperos. El macho adulto la exhibe con frecuencia para intimidar a rivales y adversarios.

Comportamiento y organización social

El sistema social de las vicuñas está muy estructurado. Una parte de los machos adultos vive con un harén formado por dos o tres hembras y sus crías. Los machos establecen dos territorios: una zona de alimentación, que se utiliza durante el día y un territorio de descanso, situado más arriba y frecuentado por la noche. Ambas zonas suelen estar unidas por una franja de terreno que hace las veces de corredor. El macho defiende vigorosamente el acceso a estos territorios. De este modo, las hembras del harén se benefician de una zona protegida.
El resto de los machos, adultos y jóvenes expulsados de los harenes, se reúnen para formar grupos que no llegan, por lo general, a los 30 machos célibes. Los machos territoriales empujan a estos grupos, que constituyen un potencial genético de reserva, hacia pastos menos buenos.
Entre estas dos estructuras, algunos machos adultos solitarios intentan establecer su propio territorio y atacan a los machos del harén para ocupar su lugar y quedarse con las hembras, o bien hostigan las fronteras de los territorios instalándose en su periferia. En este segundo caso, tendrán que esperar varios meses antes de que puedan formar su propio harén.
La vicuña macho, muy tolerante mientras circula por zonas neutras, se vuelve irascible al entrar en su territorio. Rechaza enérgicamente a los otros harenes o a los gruposde machos que circulan por su zona de alimentación. Esta zona se encuentra sembrada de montículos de excrementos de unos 2 m de diámetro. Por la mañana, cuando llegan al territorio de alimentación, las vicuñas olfatean cuidadosamente los montículos. Se cree que estos actúan más como signo de identificación del territorio que como marca destinada a impedir el acceso a los extraños.
Vicuña.jpg

Hábitat

La vicuña se desenvuelve en un medio natural árido, situado a 4.000 m de altura. En este desierto, el frío es intenso, el grado de humedad bajo, y la variación entre la temperatura diurna y nocturna a veces es muy grande. La escasa vegetación se compone de algunos arbustos y de plantas herbáceas rasas y muy dispersas.

Alimentación

A pesar del poco alimento de que dispone, la vicuña es muy selectiva. Su fino hocico se adapta perfectamente a la selección de las hierbas jóvenes de entre los tallos más duros. Además, sabe cómo encontrar los brotes tiernos escondidos bajo las piedras, donde se conserva la humedad, y evita comer las hierbas grandes y duras.

Reproducción

El macho territorial corteja a las hembras de su harén durante la estación lluviosa, en abril, inmediatamente después del período de nacimientos. Intenta montar a la hembra, no para fecundarla, sino para obligarla a echarse en el suelo, donde tendrá lugar el apareamiento. Si la hembra rechaza las aproximaciones del macho, huye al galope proyectando las patas posteriores hacia atrás. La gestación de la vicuña dura once meses y medio; las hembras son muy precoces, ya que pueden dar a luz a su primera cría a partir de los dos años de edad.
El 90% de los nacimientos, se produce durante la estación lluviosa, entre febrero y abril. La mayoría de las crías nace por la mañana, de forma que por la tarde están secas para afrontar las tormentas de granizao casi diarias, así como las noches glaciales.
Durante las dos primeras semanas, la madre vicuña huye con la cría hacia zonas altas a la menor señal de alerta. Hasta que alcanza los 4 meses, el pequeño pasa gran parte del tiempo con sus compañeros de juego de los territorios vecinos. De hecho, solamente las llamas muy pequeñas están autorizadas a traspasar los límites de los distintos territorios sin ser inquietados por los machos de los harenes. De este modo, realizan el aprendizaje de la vida social con total libertad. Hacia los 4 meses de edad, su lana empieza a adquirir un color rojizo y comienzan a crecer los pelos largos y blancos de la pechera característicos de la vicuña.
En setiembre, el macho joven, de 7 meses, abandona de vez en cuando el territorio del harén y termina por integrarse en una manada de célibes. Cuando alcanza la madurez sexual, ya está capacitado para vivir solo e intenta establecer su propio territorio.
El destino de las crías de vicuña hembra es distinto. Expulsadas del harén hacia los 10-12 meses de edad, se incorporan a veces a un grupo de machos a la espera de integrarse en otro harén.

Protección de la vicuña

Los pobladores de la Puna aseguran que la vicuña tiene dueño: ellas son el ganado de la Pachamama, la madre tierra, y tienen su propio pastor, Coquena. La fibra (lana) de la vicuña fue valorada desde tiempos preincaicos. Las prácticas indígenas tenían cierto límite en su uso basadas sobre todo en sus limitados medios de caza. La caza de vicuña se intensificó a partir de la introducción de las armas de fuego por los conquistadores. Antes su población pudo ser de hasta de 3 millones de cabezas pero tras siglos de caza cayó dramáticamente. Esta caza indiscriminada siguió intensificándose desde la época de las luchas por la Independencia y Simón Bolívar dictó una de las primeras leyes conservacionistas de América. Desde la independencia hasta aproximadamente 1950 se siguió cazando vicuñas sin límite ni control hasta que la especie estuvo en real peligro de extinción y sólo quedaron 10.000 ejemplares en toda la puna de los cuatro países en donde viven.
Con las vicuñas en peligro de extinción, en el Perú se empezó a trabajar seriamente para su recuperación y conservación. Se crearon leyes nacionales, provinciales e internacionales.
Existen en el mundo instituciones dedicadas a la conservación del ambiente de la vicuña, como por ejemplo, Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura) y PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Entre las organizaciones privadas, la más importante a nivel internacional es la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). La UICN es la encargada de escribir los famosos “libros rojos” donde figuran las especies en peligro de extinción. En ellos las especies se encuentran clasificadas en categorías como: “raras”, “en extinción”, “vulnerables”, “sin peligro”, etc., según su mayor o menor grado de riesgo. En el último Libro Rojo, las vicuñas quedaron clasificadas como de bajo riesgo pero dependientes de la conservación. Esto es lo que significa la sigla LRcd (del inglés: Lower Risk: conservation dependent). Es decir que la vicuña no corre riesgo gracias a que está protegida. Si esta protección cesara, el grupo pasaría a estar en una categoría de peligro de extinción antes de los cinco años.
La amplia información disponible actualmente sobre el peligro de extinción de muchas especies hace evidente la necesidad de protegerlas y controlar el comercio internacional de aquellas especies amenazadas. Para ello existe el CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), que es un acuerdo internacional concertado entre aproximadamente 150 países, el cual tiene por finalidad clasificar a las especies en apéndices de manera tal que el comercio internacional de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para las mismas.
Otra organización sumamente importante es la red TRAFFIC (Trade Records Analysis of Flora & Fauna in Comerce), que es un organismo que, manejando información sobre el tráfico de animales y su clasificación de CITES, realiza operativos en las aduanas, entrena a empleados de las mismas, y “decomisa” animales o sub productos que se están tratando de contrabandear para ser vendidos en otros países.

cerdo

Cerdo


Cerdo.jpg
El cerdo (Sus scrofa domestica) es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Suidae. El cerdo es un animal doméstico usado en la alimentación humana por algunas culturas. Su nombre científico es Sus scrofa domestica, aunque algunos autores lo denominan Sus domesticus o Sus domestica, reservando Sus scrofa para el jabalí. Fue domesticado hace unos 5.000 años. Se encuentra en casi todo el mundo. La distinción entre el cerdo silvestre y doméstico es pequeña y en algunas partes del mundo (por ejemplo en Nueva Zelanda) el cerdo doméstico se ha vuelto cimarrón. Los cerdos cimarrones pueden causar daños sustanciales al ecosistema. La familia de los Suidos también incluye alrededor de 12 diferentes especies del cerdo silvestre, clasificadas también bajo el género Sus.

Características

El cerdo doméstico adulto tiene un cuerpo pesado y redondeado; hocico comparativamente largo y flexible; patas cortas con pezuñas (cuatro dedos) y una cola corta. La piel, gruesa pero sensible está cubierta en parte de ásperas cerdas y exhibe una amplia variedad de colores y dibujos. Como todos los suidos, el cerdo es un animales rápidos e inteligentes.
El cerdo está magníficamente adaptados para la producción de carne, dado que crecen y maduran con rapidez, tienen un periodo de gestación corto, de unos 114 días, y pueden tener camadas muy numerosas. Son omnívoros y consumen una gran variedad de alimentos, tal vez una de las razones que condujeron a su domesticación. Como fuente de alimento, convierten los cereales, como el maíz, y las leguminosas, como la soja (soya), en carne. Además de la carne, del cerdo también se aprovechan el cuero (piel de cerdo) para hacer maletas, calzado y guantes, y las cerdas para confeccionar cepillos. Son también fuente primaria de grasa comestible, aunque, en la actualidad, se prefieren las razas que producen carne magra. Además, proporcionan materia prima de calidad para la elaboración del jamón. España cuenta con varias denominaciones de origen de jamones, entre las que cabe destacar: Guijuelo, Jamón de Teruel, de Huelva y Dehesa de Extremadura.

Comportamiento

El cerdo desarrolla complejas estructuras sociales y a las 3 semanas de su nacimiento comienzan a interactuar con otros miembros de su comunidad mediante juegos. Es durante esta época que los cerdos desarrollan lazos sociales más fuertes con ciertos miembros de su comunidad, lazos que duran a lo largo de toda su existencia.

Distribución

El cerdo está adaptados a climas templados y semitropicales y se encuentran en muchas zonas del mundo. En el año 2001 los principales países en cuanto al número de animales eran China, con 454 millones de cerdos; Estados Unidos, con 59 millones; Brasil, con 29 millones; Alemania, con más de 25 millones, y España, con 23 millones. A continuación se encontraban, en orden descendente, Vietnam, México, India, Polonia, Rusia y Francia. A escala mundial, la población de cerdos en 2001 alcanzaba casi los 923 millones.

Especies

Los diferentes tipos de cerdos reflejan el uso principal para el que han sido concebidos. Se estima que hoy existen 90 razas reconocidas, con el añadido de más de 200 variedades.
En los países occidentales se explotan ocho grandes razas de cerdo. La Berkshire (negra con puntos blancos) y la Yorkshire (también llamada Blanca Grande) tuvieron su origen en Inglaterra. La Chester blanca, la Duroc (roja), la Hampshire (negra con un cinturón blanco), la Poland China (negra con puntos blancos) y la Spotted (negra con puntos blancos) tuvieron su origen en Estados Unidos. La Landrace, un cerdo grande, largo y blanco, procede de Dinamarca. Las principales razas de cerdo difieren también en su ritmo de crecimiento, el número medio de lechones por camada, el tamaño corporal cuando alcanzan la madurez y su capacidad para pastar.
El cerdo ibérico es una raza española que se originó como consecuencia del cruce del Sus scrofa fernus con el Sus mediterraneus. La introducción de otras razas foráneas, más precoces y mejor adaptadas a la ganadería industrial, ha originado que el área de distribución del cebra se haya reducido de forma alarmante, de modo que en la actualidad su dispersión geográfica coincide con las dehesas de encina y alcornoque (de cuyas bellotas se alimenta) de las zonas occidentales de España, desde el golfo de Cádiz hasta Salamanca.
La mayor parte de la producción comercial de cerdo se basa en animales hibridados, ya que la hibridación produce ejemplares vigorosos (véase Híbrido). El sistema más usado es el cruce rotativo de dos o tres razas. En el primer cruce, un macho de una raza se hibrida con una hembra de otra. Los descendientes de este cruce se hibridan con una hembra de la misma raza que la empleada en el primer cruce y los descendientes de este segundo cruce se hibridan, a su vez, con un macho de la misma raza que el del primer cruce.

Clasificación

Sus scrofa posee cinco subespecies:
  1. Sus scrofa scrofa, habitual en África occidental y Europa.
  2. Sus scrofa ussuricus, habitual en el norte de Asia y Japón.
  3. Sus scrofa cristatus, habitual en Asia menor y la India.
  4. Sus scrofa vittatus, habitual en Indonesia.
  5. Sus scrofa taivanus

Enfermedades

  • Peste porcina clásica.
  • Peste porcina africana.
  • Glosopeda
  • Cáncer de Cerdo
  • Erisipela Porcina también llamada mal rojo.

Producción de cerdo y derivados

El cerdo se cría en condiciones de explotación más intensiva que el ganado vacuno y las ovejas. Las empresas dedicadas a ello pertenecen a tres grandes grupos: producción de ganado reproductor de pura sangre, producción de cerdos para la alimentación y crianza y producción de cerdos de carne para su venta y matanza. Algunos productores desempeñan las tres actividades y han construido grandes habitáculos donde pueden parir cientos de cerdas.
La producción intensiva requiere una gestión experta y la cooperación de varios especialistas diferentes, como cirujanos veterinarios y dietistas. Los costes de alimentación representan un 75% de los gastos totales de producción, por lo que una selección meticulosa de los alimentos en función de su valor nutritivo y su economía es importante. También es importante controlar otros muchos elementos cuando se crían cerdos en condiciones de confinamiento. Las crías recién nacidas son enormemente sensibles al frío. Además, el cerdo no tiene glándulas sudoríparas, por lo que los animales de gran tamaño deben disponer de medios para mantenerse frescos en entornos cálidos. Una ventilación apropiada elimina los gases tóxicos, sobre todo hidrógeno y amoníaco, procedentes de los productos de desecho. A cada animal se le asigna un espacio limitado que oscila aproximadamente entre 0,3 m2 para los cerdos jóvenes y 1,4 m2 para las cerdas reproductoras.
En condiciones de confinamiento, las enfermedades se combaten por medio de la vacunación, el control de los vectores de enfermedades, los antibióticos y, en algunos casos, la eliminación de los animales enfermos. Los compuestos capaces de controlar el ciclo reproductor, la duración del periodo de gestación y la planificación de los partos han hecho posible controlar la cría y la reproducción para minimizar la necesidad de mano de obra durante los fines de semana, cuando los salarios resultan más costosos.

cebra

Cebra


Zebra.jpg
La cebra es un mamífero originario de África muy conocido por su pelaje rayado característico. Se distinguen tres especies de cebras, cada una con un patrón de rayas específico: la cebra real o cebra de Grévy, la cebra de montaña y la cebra común o cebra de Burchell.
La cebra pertenece a la familia Équidos, en la que se incluyen también los caballos y los asnos. El antepasado más antiguo de los miembros de esta familia fue un animal pequeño llamado Hyracotherium, o más comúnmente Eohippus, que vivió hace 60 millones de años durante el pleistoceno. Los antepasados directos de los caballos, asnos y cebras, aparecieron en Europa, África y Asia hace unos 4 millones de años, durante el plioceno. Eran más pequeños que su pariente el caballo y muy parecidos en aspecto y hábitos al asno salvaje. Tenían una crin de pelos erectos a lo largo del cuello, unas orejas grandes y una cola terminada en un mechón de pelos oscuros.
Como otros animales de la familia, la cebra es un animal que pasta y se alimenta de hierba. La cebra es perseguida por numerosos predadores, especialmente por leones y hienas. Además, durante los últimos 200 años, los seres humanos se han convertido también en una grave amenaza para su supervivencia. La cuaga, una cebra de coloración más oscura que solo presentaba rayas en la cabeza, el cuello y los hombros, vivió en el sur de África hasta la década de 1870, en que fue cazada hasta llevarla a la extinción. Hoy día tanto la cebra de montaña como la cebra de Grévy están en peligro debido a la caza y a la pérdida de su hábitat.

Reproducción

El período de gestación de la cebra es de unos 12 meses; nace una cría cada vez. A los dos años o antes ya se independiza de sus padres.

Naturaleza

La cebra tiene cascos semejantes a los del caballo, caracterizados por la reducción de dos dedos a uno solo, adaptado para la carrera rápida y el suelo duro. Las rayas llegan hasta debajo del vientre; sus orejas son cortas y estrechas. Corre muy rápido, aunque a los cinco minutos pierde el aliento y tiene que aminorar la marcha.
rayas
La cebra es un animal negro u oscuro con rayas blancas, y con una gran mancha blanca en el vientre que sirve para camuflarse. Algunas cebras tienen “rayas sombra” de color marrón entre las rayas blancas y negras.
Hay tres razones por las cuales se considera que la cebra es negra con rayas blancas, y no al revés:
Los équidos blancos no podrían sobrevivir en las llanuras y bosques de África. El quagga, una subespecie extinta de la cebra común, tiene las típicas rayas en la parte anterior del cuerpo, pero una parte posterior oscura. Cuando la región entre las rayas pigmentadas pasa a ser demasiado ancha, aparecen rayas secundarias, como si se estuviera debilitando la supresión. El hecho que algunas cebras tengan vientres y patas de color blanco puro no es una prueba muy concluyente de que son animales blancos, pues muchos animales de colores diferentes tienen vientres y patas de color blanco o un color claro.
Una madre que cuida de su cría se camufla entre ramas secas. Además, las rayas de las cebras son ausentes en el feto, que es totalmente negro. Las rayas aparecen posteriormente, en bandas de unos 400 micrómetros (veinte veces la medida de una célula). Por lo tanto, las rayas son más anchas cuanto más grande es el animal, y crecen conjuntamente con el tamaño del cuerpo. Según Bard, las especies de cebras difieren en cuanto al estadio embrionario en que aparecen las rayas. Bard descubrió una cebra anormal, sin rayas; su pelage negro tenía puntitos blancos, cosa que probaría que las rayas se forman por inhibición de la producción de melanina, y que por lo tanto la cebra es sin duda un équido negro con rayas blancas.
Las rayas de la cebra suelen ser verticales en la cabeza, cuello, paletillas y tronco, y horizontales por detrás y en las patas del animal. Los pasos de cebra toman su nombre de las rayas blancas y negras de las cebras.
Algunos zoólogos creen que las rayas son un mecanismo de camuflaje. Este mecanismo funciona de varias maneras. Para empezar, las rayas verticales contribuyen a esconder la cebra entre las hierbas. A pesar de que esto puede parecer absurdo a primera vista, teniendo en cuenta que la hierba no es ni blanca ni negra, se supone que es efectivo contra el predador principal de las cebras, los leones, que son daltónicos. En teoría, una cebra que permanezca quieta entre hierbas altas podría pasar desaparcibida para un león. Además, como las cebras son animales gregarios, las rayas ayudan a confundir a los predadores – varias cebras que estén o que se muevan juntas pueden parecer un único y gran animal, haciendo que el león tenga problemas para elegir una sola cebra para atacar. Un rebaño de cebras que se dispersen para huir de un predador le parecerán una masa confusa de rayas verticales moviéndose en direcciones diferentes, haciendo que al predador le cueste seguir visualmente a un individuo que se separe de sus compañeros. Aún así, los biólogos no han observado nunca leones que parezcan confundidos por las rayas de las cebras.
Se cree que las rayas de la cebra también desempeñan un papel en el comportamiento sexual; ligeras variaciones de los patrones permiten que las cebras distingan a los diferentes individuos. En raras ocasiones, nacen cebras sin rayas, y estos ejemplares tienden a quedar separados del grupo; esto reforzaría la teoría de que estas rayas también tienen una función social.
Una teoría más reciente, que cuenta con el apoyo de experimentos, sostiene que la coloración disruptiva de la cebra también es un medio efectivo de confundir el sistema visual de la mosca tsé-tsé, chupadora de sangre. Otra teorías alternativas son la que dice que las rayas coinciden con la distribución de grasa bajo la piel, sirviendo así de mecanismo termorregulador para la cebra, o la que sostiene que cualquier herida perturba el patrón de rayas, indicando claramente el estado de forma de la cebra a potenciales parejas.
Una leyenda africana intenta dar una explicación folclórica a las rayas de la cebra:
Hace mucho tiempo, las cebras no tenían las rayas blancas y negras que tienen hoy en día, sino que eran todas blancas. Cuando veían una cebra, algunos decían que se trataba de un cruce entre un caballo de color blanco y un burro, o quizás una mula. En aquel tiempo, la gente todavía intentaba domesticar a los caballos salvajes para poder cabalgarlos y lucirlos delante de todo el mundo, pues eran muy bellos. La cebra tenía otro nombre porque era diferente de los caballos y las mulas. Pero era muy difícil capturar y entrenar una cebra. Un día, una cebra que todavía era muy joven se perdió y acabó dentro un poblado. La gente empezó a mirarla y a cuchichear, pensando como podrían capturarla. La cebra se asustó, y se dio cuenta de lo que le querían hacer. Empezó a correr mientras la gente entraba a casa a buscar una red para cazarla. Corrió y corrió, hasta que finalmente tuvo una idea. Encontró un bote de pintura negra y lo tumbó; la pintura se esparció en muchas rayas onduladas. La cebra se revolcó hasta que las rayas se le quedaron pintadas en el cuerpo, pensando que así quedaría fea y la gente no la querría capturar. La gente del pueblo la encontró, y vio lo que había hecho. Como pensaban que ya no era bella con todas aquellas rayas negras sobre el pelaje, la soltaron. Pronto, todas las cebras empezaron a hacer lo mismo para que la gente no las molestara. Con el paso del tiempo, ya no les hizo falta hacerlo, pues empezaron a nacer de esta manera. Pero ahora las rayas las hacían bellas.

Vida cotidiana

La cebra vive en grupos familiares de 5 a 20 cabezas. Las familias están formadas por un semental, media docena de hembras y los potrillos junto a su madre. Es corriente la tendencia a mostrar una posición de vigilancia, uno con la cabeza sobre el lomo de la otra, por el peligro que corren de ser cazadas por los leones.
En la época de celo suelen ser frecuentes las peleas entre dos machos a patadas y mordiscos. El macho dominante mantiene alejados a los otros de sus hembras. Los machos jóvenes dejan a sus progenitores hacia los dos años de edad. Las hembras lo hacen algo antes, lo que demuestra que el grado de parentesco es más fuerte entro el semental y sus hijos que entre las hembras.
En ciertas ocasiones permiten a otros animales unirse a su grupo, por ejemplo a los avestruces, grullas y búfalos. Pero son los avestruces los compañeros más fieles de estos équidos salvajes, los cuales saben que obtienen grandes ventajas de la vigilancia y de la innata prudencia de aquellas gigantescas aves.

Alimentación

La cebra es un mamífero exclusivamente herbívoros que come sobre todo por la mañana y por la tarde, reponiendo al mediodía. Son animales que se alimentan de hierba tosca, hojas y brotes.[5] También comen corteza y ramitas.Su aparato digestivo bien adaptado les permite subsistir con una dieta de calidad nutritiva más baja que la que necesitan otros herbívoros, pero también es menos eficiente, lo que obliga a las cebras a pasarse más de la mitad del tiempo comiendo.
La cebra puede moverse una veintena de kilómetros en un día en busca de alimento, pero al final del día suelen volver a su punto de origen. Aun así, las manadas de cebras hacen una migración anual mucho más importante, que coincide con la estación seca y que también hacen otros muchos mamíferos africanos y que representan un movimiento de centenares de miles de animales a la vez.

Clasificación

Hay tres especies de cebras, que contienen un total de nueve subespecies.Groves, C.P. & Bello, H.B. 2004. New investigations donde the taxonomy of the zebras genus Equus, subgenus Hippotigris. Mammalian Biology. 69: 182-196. El quagga es la única subespecie extinguida.
Género Equus (équidos)
  • Subgénero Dolichohippus
    • La cebra de Grevy (Equus grevyi) es la especie más grande de todas, con una medida de entre 2,5 y 2,75 metros de longitud y 1,45-1,6 metros de alto a la espalda. Pesa entre 350 y 440 kg. Otras diferencias de esta especie respecto a las otras son sus orejas grandes y el hecho de que sus rayas sean más estrechas. También se trata de la especie que puede resistir más tiempo sin beber agua.
  • Subgénero Hippotigris
    • La cebra común (Equus quagga) es la especie más numerosa y extensa geográficamente. También es la que tiene más subespecies diferentes. Mide unos 2,3 metros de longitud y 1,4 metros de alto a la espalda, con un peso de casi 300 kg. Tiene una gran importancia dentro el ámbito del turismo en algunos de los países en los que habita, pues es uno de los animales africanos más famosos. Las poblaciones septentrionales tienen las rayas más bien definidas que las meridionales.
      • Quagga (E. q. quagga)
      • Cebra de Burchell (E. q. burchellii)
      • Cebra de Grant (E. q. boehmi)
      • Cebra de Selous (E. q. borensis)
      • Cebra de Chapman (E. q. chapmani)
      • Cebra de Crawshay (E. q. crawshayi)
    • La Cebra de montaña (Equus zebra) es una especie que vive en grupos pequeños y que, a diferencia de la cebra común, no se agrupa en manadas. Mide unos 2,2 metros de longitud y 1-1,4 metros de altura a la espalda. Su peso es de entre 240 y 370 kg. Tiene dos subespecies, una de las cuales, E. z. cebra presentadimorfismo sexual, pues las hembras son más grandes que los machos. Vive en áridas zonas montañosas.
      • Cebra de montaña del Cabo (E. z. zebra)
      • Cebra de montaña de Hartmann (E. z. hartmannae)

Distribución geográfica


Difusión de la cebra común

Difusión de la cebra de Grevy

Difusión de la cebra de montaña

Fotos

rinoceronte

Rinoceronte


Rinoceronte.jpg
El rinoceronte (Rhinocerotidae, del griego ρινός (rinós), “nariz” y κερος (keros), “cuerno”), Un nombre español actualmente infrecuente de origen árabe que se da a estos animales es abada.
Actualmente sobreviven cinco especies: el rinoceronte blanco y rinoceronte negro, en África y el rinoceronte de Java, rinoceronte de la India y rinoceronte de Sumatra, en Asia. Según la clasificación de estado de conservación confeccionada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, las especies de rinocerontes de Java, Sumatra y negro se encuentran en peligro crítico; el de la India está en peligro, y el blanco se considera vulnerable.
  • Nombre Científico: Ceratotherium simum
  • Familia: Rinoceróntidos
  • Orden: Perisodáctilos
  • Clase: Mamíferos
  • Identificación: El rinoceronte se distingue por su gran tamaño, color básicamente gris y labios anchos y rectos en vista frontal.
  • Longitud total: de 3,35 a 4,2 m; altura en la cruz: de 0,85 a 1,5 m; longitud de la cola: de 50 a 70 cm (récord: 1 m).
  • Peso: Hembra: 1.400-1.700 kg. Machos: 2.000-3.600 kg.
  • Distribución: Noreste de República Democrática del Congo, Sudáfrica y otros puntos de África meridional.
  • Hábitat: Sabanas de hierba no muy alejadas del agua.
  • Alimentación: El rinoceronte es herbívoro estricto.
  • Reproducción: Camada de una sola cría tras algo más de 16 meses de gestación.
El rinoceronte es un auténtico acorazado con patas, el rinoceronte viviendo del mismo modo desde hace decenas de millones de años, cuando los rinocerontes primitivos alcanzaron el récord de peso entre los mamíferos terrestres. Animal mítico por excelencia, su relación con el hombre empieza con la aparición de éste; de este modo, su figura se halla pintada en las paredes de muchas cuevas prehistóricas y se cuentan numerosas referencias en las leyendas medievales sobre el unicornio. Rinoceronte significa “cuerno en la nariz”, que es su defensa más conspicua, pero que también puede llevarlo a la perdición, ya que las supuestas virtudes de su cuerno han provocado una persecución que ha estado a punto de acabar con todas las especies, mientras que la mayoría sigue en grave peligro de extinción.

Características

El mayor mamífero acorazado de la Tierra

El rinoceronte está provisto de una poderosa armadura, la figura de este coloso –siempre con su enorme cabeza baja- es imprescindible en cualquier imagen de la sabana. Es el mayor de los cinco rinoceronte existentes y, dentro de los mamíferos terrestre, sólo le superan en tamaño los elefantes y algunos machos de hipopótamo.
  • Cuernos: Posee dos cuernos bien desarrollados, especialmente el frontal, cuyo récord de longitud es de 1,58 m. Aunque son duros como un hueso, a diferencia de los bóvidos y ciervos, carecen de núcleo óseo: son simples acumulaciones de fibras compactadas de queratina (el mismo material de nuestras uñas y pelos); están situados sobre un engrosamiento del cráneo, pero carecen de ningún tipo de inserción en él.
  • Hocico: El hocico del rinoceronte es muy largo y, sobre todo, muy ancho y recto en el extremo, sin traza alguna de proboscis, todo lo cual permite distinguirlo perfectamente del rinoceronte negro, el cual posee un labio superior puntiagudo. La falta de ese labio prensil le impide ramonear con la eficacia del negro, pero su amplia boca le faculta para ser un eficiente herbívoro de hierba baja.
  • Piel: Una de las grandes bazas defensivas de este gran herbívoro es su piel, aunque a pesar de su grosor (1-2 cm) puede ser atravesada por cuchillos, lanzas y balas. De aspecto desnudo, excepto en la cola y las orejas, presenta una cierta pilosidad corporal, sobre todo en la subespecie meridional, pero nunca es conspicua. Coriácea y de gran dureza, la piel muestra pliegues verticales en cuello y abdomen, pero sin la estructura de placas de los rinocerontes asiáticos.
  • Patas: Las patas de un rinoceronte son cortas, macizas y muy robustas, y dejan una curiosa huella en forma de trébol. Como todos los ungulados, terminan en pezuñas y, a diferencia de lo artiodáctilos, poseen un número impar de dedos; en concreto, tres grandes dígitos con el extremo aplanado proporcionan una enorme base que sustenta la inmensa masa corporal sin que se hunda en la arena o el fango. No es la mejor estructura para la velocidad, pero cuando quiere correr, trota con bastante agilidad y puede realizar una breve carga a 40 km/h.
  • Joroba: Esta giba maciza, de la que carece el rinoceronte negro, sobresale en la parte anterior del lomo, justo a la altura del cuello.
  • Orejas: Largas y con pelo espeso en las puntas; su forma tubular y su movilidad facilitan una audición buena y direccional.
  • Cabeza: El rinoceronte tiene una cabeza grande, ancha y muy alargada, con aspecto masivo y ortogonal.
  • Ojos: Pequeños, miopes y escondidos entre los pliegues cutáneos de ambos lados de la cabeza; de este modo el campo que abarcan es muy amplio, pero el animal carece de visión en tres dimensiones.
  • Genitales: Como los elefantes, los rinocerontes poseen testículos internos, de manera que carecen de escroto.
  • Coloración: El rinoceronte blanco, a pesar de su nombre, tiene una coloración nunca es blanca, sino de un color que varía del marrón amarillento al gris pizarroso.
  • Cola: No muy larga en proporción al cuerpo, pero puede acercarse al metro de longitud; en el extremo posee un penacho de pelo.

Historia y evolución

La dispersión del Terciario

Aunque originados unos 200 millones de años atrás, el período Terciario (que empieza hace 65 millones de años) significó el gran boom de los mamíferos, que se dispusieron a ocupar el “espacio vacío” dejado por los grandes dinosaurios extinguidos durante el Cretáceo, la época inmediatamente anterior. En poco tiempo se difundieron y aparecieron nuevos tipos de mamíferos, que conformaron los grandes grupos actuales: carnívoros, primates, roedores… y ungulados. Estos últimos se caracterizaron por incorporar pezuñas en el extremo de los dedos para facilitar la carrera sobre suelo duro.
Muchos de estos ungulados tenían un aspecto extraño y primitivo, como el uintaterio de Norteamérica, que fue uno de los primeros grandes herbívoros y que por su estructura general ya parece un rinoceronte; además, incorporada defensas en la cabeza: tres pares de protuberancias óseas.

Rinocerontes primitivos

Después de una época de importantes cambios climáticos, que provocó la desaparición de una tercera parte de las familias de mamíferos hace unos 40 millones de años, sobrevino un largo período de clima benigno: el Mioceno (entre 25 y 5 millones de años atrás). Fue el momento de máxima diversidad y cuando se expandieron las inmensas praderas, donde podían pastar los grandes rebaños de herbívoros, entre ellos los ungulados. Éstos evolucionaron formando dos grandes grupos: los artiodáctilos, que se han diversificado mucho más, y los perisodáctilos.
De estos últimos, caracterizados por el número impar de dedos, sólo han sobrevivido tres familias: los équidos, los tapíridos y los rinoceróntidos. De fines del Oligoceno.principios del Mioceno data Indricotherium, un gigantesco rinoceronte asiático sin cuernos que medía 5 ó 6 metros de altura y pesaba unos 20.000 kg, aunque algunos autores calculan su peso en 30.000 kg. En todo caso, es del mismo orden (o superior) que el mayor mamur conocido y pesa cuatro veces y media más que el más pesado elefante africano, de manera que este rinoceronte primitivo se puede considerar como el mayor mamífero terrestre que jamás ha existido. De Los, por lo menos, ochenta géneros que existieron de rinocerontoideos hoy en día sólo quedan cuatro. El más primitivo de los cinco rinocerontes actuales es el lanudo de Sumatra, descendiente directo del antiquísimo rinoceronte lanudo de la era glacial, que vivía en Europa y Asia y del que se han encontrado ejemplares conservados en los hielos de Siberia. Los otros cuatro se originaron entre fines del Plioceno y principios del Cuaternario, siendo los dos asiáticos del mismo género, mientras que los africanos se han diferenciado más, constituyendo dos géneros distintos: uno incluye al rinoceronte blanco y el otro, al negro.

Vida social del rinoceronte

El rinoceronte ya que casi todos los demás apenas se juntan para otra cosa que no sea aparearse. Aunque los machos dominantes suelen ser solitarios, se pueden dar numerosas asociaciones temporales de hasta catorce individuos, o bien otras más pequeñas, que también son más cohesionadas. Aparte de la típica hembra con su cría, es frecuente ver a dos o más hembras con una sola cría, así como a otras acompañadas por individuos algo mayores. También se forman grupos de dos a seis jóvenes, generalmente del mismo sexo. Cuando se encuentran dos grupos, se aproximan y se saludan y juegan en inofensivas luchas con sus cuernos.
Aunque la mayor parte del tiempo son animales silenciosos, los rinocerontes se comunican entre sí mediante una gran variedad de sonidos: resoplidos, resuellos, chillidos, rugidos…, algunos de notable intensidad. Se han identificado diez vocalizaciones distintas, entre llamadas de contacto, señales de cortejo, etc. Casi nunca da señales de alarma, ya que, aparte del hombre, el rinoceronte no ha de temer a ningún animal: ni el zarpazo del más poderoso felino, ni la dentellada de la hiena más corpulenta pueden atravesar su recia piel. De hecho, diversos tipos de bala tampoco la perforan por completo, lo que propició un aura de imbatibilidad que le ha perjudicado mucho (porque revalorizaba el trofeo). Por supuesto, existe la posibilidad de que una manada de leones o hienas capture una cría, pero incluso eso es raro porque la madre y demás adultos del grupo arremeterán contra el intruso, y todos los depredadores temen la carga de este acorazado.

Comportamiento

Una máquina de comer hierba

A diferencia del rinoceronte negro, cuyo labio prensil le permite ramonear con gran eficacia, el morro del rinoceronte blanco es recto y muy ancho, ideal para arrancar las plantas bajas de la sabana. Y esto es lo que hace la mayor parte del tiempo; se va desplazando lentamente pastando hierba sin parar, pues su poder nutritivo es muy bajo y el cuerpo que hay que alimentar, enorme. Según parece, el nombre de rinoceronte blanco procede de los colonos holandeses, ya que en africaan wijd significa ancho y se pronuncia vait, expresión que con la ocupación inglesa se interpretó como white. No obstante, también es posible que se le denominase intencionadamente blanco porque los primeros ejemplares detectados por los exploradores fuesen de ese color al haberse revolcado en tierra rica en calcio o yeso.
Mientras va rastreando la sabana como una máquina de comer con su sempiterna postura gacha, el rinoceronte es acompañado por las garcillas bueyeras, que corretean bajo el coloso ingiriendo los innumerables insectos y demás invertebrados que levanta a su paso. Más comodones, los bufagos o picabueyes viajan en la azotea, encima del gran ungulado. Su presencia es perfectamente tolerada porque se alimentan de los numerosos parásitos que se esconden en los pliegues y rincones de la piel; asimismo, limpian las heridas, consumiendo los tejidos muertos; finalmente, actúan de centinelas: si detectan cualquier peligro, alzan ruidosamente el vuelo, alertando así a su huésped.

Un carácter campechano

A diferencia del rinoceronte negro, el rinoceronte blanco tiene un temperamento muy tranquilo. Precisamente esto facilitó en gran media las grandes matanzas, pues era lastimosamente fácil localizarlo, aproximarse y abatirlo. Su reacciones son previsibles y, al carecer de visión a distancia y ser muy miope (sólo ve bien de cerca, a menos de 30 cm), para satisfacer su curiosidad suele acercarse él mismo; los cazadores saben atraerlo imitando su propio bufido. En su sencilla rutina diaria, después de comer durante las primeras horas del día, se revuelca en el barro y descansa a la sombra en los momento más calurosos. Más tarde acude a lodazales y charcas poco profundas a beber y a bañarse en el fango para refrescarse, aliviar picores y librarse de los molestos parásitos, procurando mantener una protectora capa de barro sobre la piel. La gran dependencia del agua determina sus limitados desplazamientos a lo largo de las estaciones. Se mueve de forma lenta y rectilínea y siempre utiliza las mimas sendas. También le encanta revolcarse en las cenizas, apagando incluso las brasas, por lo que se le llama el “bombero de la sabana”.
Los miembros del grupo suelen depositar sus excrementos en un lugar común, el estercolero, donde pueden acumularse grandes cantidades de “fertilizante”. El macho dominante efectúa sus deposiciones en montones de estiércol –que luego esparce con las patas- en los límites de su territorio. Además, al patrullar en solitario los marca rociándolos con orina. Acepta, no obstante, la presencia de otros machos, siempre que realicen gestos de sumisión. Los enfrentamientos violentos y ritualizados se producen cuando dos machos dominantes coinciden en la frontera o litigan por un sector; en algunos enfrentamientos se empujan con los cuernos hasta que uno de los dos se retira. Raramente se infligen heridas y sólo se embisten con dureza cuando compiten por una hembra en celo.

Especies

RINOCERONTE NEGRO (Diceros bicornis)

Es el otro rinoceronte africano, muy parecido al blanco, del que se distingue no por el color (que también es gris, sólo que algo más oscuro), sino por el labio superior, que no es ancho y recto, sino triangular y acabado en punta, como reminiscencia de una trompa ancestral. Esta estructura labial, muy móvil y prensil, le permite coger con la misma destreza tanto al hierba a ras de suelo como las hojas de árboles pequeños y plantas rastreras.
La boca del rinoceronte tritura las espinas más duras con una facilidad asombrosa. Esta facultad le posibilitó una distribución originaria mucho mayor. También se distingue del blanco por carecer de joroba sobre el cuello, así como por su menor talla y por ser más solitario y menos territorial.
El rinoceronte negro es el más violento de todos: aunque no sea muy frecuente por su actual rareza, cuando dos machos se encuentran cruzan los cuernos a modo de espadachines y, si no están de acuerdo con la frontera de sus territorios, pueden darse cornadas muy peligrosas ya que son capaces de atravesar su durísima piel.
También pueden enfrentarse con las hembras en los rudos preliminares del apareamiento y con otros animales: puede embestir a elefantes e incluso ser peligroso para los humanos en una de sus imprevisibles cargas contra personas o vehículos sin mediar provocación. En la década de los 70 el rinoceronte negro todavía era la especie más abundante, pero ahora se han cambiado las tornas y, mientras el blanco se ha recuperado, el negro está en grave declive, habiendo desaparecido de la mayor parte de su territorio original. y cuando asen el sexo

RINOCERONTE INDIO (Rhinoceros unicornis)

Es mayor que el rinoceronte negro, pero no tanto como el blanco. Los machos pueden alcanzar los 3,8 m de longitud y los 2.20 kg de peso. El único cuerno del rinoceronte es negro y puede superar el medio metro de longitud. Su características más distintiva es su imponente cuerpo, con unos grandes pliegues que lo dividen como una armadura de tres piezas.
Los individuos comparten el territorio formando una especie de clan, entre cuyos miembros no suele haber disputas, ya que respetan la jerarquía, y el macho dominante es el único que se aparea con las hembras. Los escarceos amorosos no están exentos de cierta reduzca y violencia, de modo parecido al rinoceronte negro. Así mismo, también puede ser agresivo con otras especies que le incordien en su área de campeo, pero no utiliza su cuerno para atacar, sino que embiste proyectando sus incisivos hacia delante.
Originalmente y hasta el siglo XVII el rinoceronte fue una especie común en el noroeste de la India, Pakistán y Nepal, ocupando extensas llanuras aluviales con hierbas muy altas, así como las zonas pantanosas y boscosas adyacentes. A partir de entonces la población inició un imparable descenso en picado debido a la sustitución de las llanuras aluviales por terrenos agrícolas y a la caza abusiva: entre 1871 y 1907 un solo maharajá mató 207 rinocerontes. Actualmente, los pocos ejemplares que quedan (alrededor de 2.000) se encuentran cerca de los ríos Ganges y Brahamaputra, al pie del Himalaya, deambulando por zonas húmedas, de cultivo y de bosque secundario, pero, sobre todo, en los parques naturales de Kaziranga (en la India) y de Chitwan (en Nepal), donde un ejército armado de mil soldados patrulla constantemente para impedir el lucrativo comercio de cuernos de rinoceronte.

RINOCERONTE DE JAVA (Rhinoceros sondaicus)

Muy parecida a la anterior, esta especie es algo más pequeña: puede alcanzar los 3,2 m y los 1.500-2.000 kg. Al igual que ella, posee un labio superior puntiagudo y prensil, y se distingue por la distinta disposición de los pliegues del cuerpo y por tener el único cuerno muy pequeño, de unos 20 cm. Es un rinoceronte solitario que ocupaba bosques densos lluviosos de poca altitud en numerosas regiones.
Hasta el siglo XIX el rinoceronte se distribuía por tres grandes áreas: la subespecie nominal en el istmo y península Malaca, Sumatra y oeste de Java; la subespecie annamiticus en Vietnam, Camboya, Laos y este de Tailandia; y la llamada inermis en Bangladesh, Birmania y este de la India. Cinco siglos antes incluso llegaba al norte de China, pero, por las mismas razones que el gran rinoceronte Indio, su población ha descendido alarmantemente, hasta el punto que la última subespecie se considera prácticamente extinguida, y de annamiticus apenas quedan unos pocos grupos de unas decenas de ejemplares en el sur de Vietnam. En todo caso, la única población “seguras” es la del parque natural de Ujung Kulon, al oeste de Java, formada por unos 60 individuos. No existen ejemplares en los zoos, y se considera uno de los mamíferos de gran tamaño más raros del mundo, es decir, al borde mismo de la extinción.

RINOCERONTE ALNUDO DE SUMATRA (Dicerorhinus sumatrensis)

Este rinoceronte es el más pequeño y de aspecto más diferenciado; mide de 2,3 a 3,1 m de longitud y pesa de 800 a 1.000 kg. Aparte de los pliegues del cuello, su coriácea piel marrón gris es peluda y presenta dos grandes estrías verticales que parecen dividir el cuerpo en tres partes, como el género Rhinoceros. Es la única especie asiática con dos cuernos, pero el frontal apenas destaca y el segundo no llega a los 40 cm. Vive en selvas tropicales desde el nivel del mar hasta la alta montaña, siempre que exista agua cerca. Antiguamente ocupaba una extensísima área desde el este de la India hasta la península Malaca (y probablemente Vietnam), además de Sumatra y Borneo, pero las mismas causas citadas para las especies anteriores han esquilmado ésta.
En 1989 existían dieciséis individuos en cautividad y cerca de un millar en estado salvaje, pero muchos de ellos fuera de área s protegidas; por ello, sólo siete años más tarde se contaba con veintiuno en zoos, pero ¡menos de cuatrocientos en libertad! De la subespecie Borneo (harrisoni) sobreviven sesenta individuos, mientras que la subespecie occidental (lasiotus) se considera virtualmente extinta (quizá queden media docena de ejemplares de Birmania). En cuanto a la subespecie nominal, el centenar de ejemplares que pueden quedar en Malasia –y quizás una decena en Tailandia- tienen una más que probable desaparición inminente, siendo la única población “considerable” la de Sumatra (entre 400 y 700 rinocerontes lanudos).

Distribución

El hábitat predilecto del rinoceronte blanco es la sabana herbácea, así como llanuras arbustivas, praderas…, siempre que abunde la vegetación baja, haya árboles o arbustos que proporcionen sombra y el territorio no esté lejos de lagos, ríos o zonas pantanosas. Existen dos subespecies: la septentrional (cottoni), al oeste del alto Nilo, y la meridional (simum), al sur del río Zambeze.
En el siglo XIV el rinoceronte ya estaba separada por una amplia franja de territorio, y la primera se extendía por la República Centroafricana, al sur de Chad, el noreste de República Democrática del Congo, el noreste de Uganda y el sudoeste de Sudán. La subespecie nominal se hallaba miles de kilómetros más al sur, ocupando Botswana, Zimbabwe, el sudeste de Angola, centro y sur de Mozambique, este de Namibia, norte y este de Sudáfrica y probablemente el sudoeste de Zambia.
Sin embargo, estas áreas, con ser muy vastas, ya eran más pequeñas que la antigua dispersión de la especie, de manera que se produjo una reducción sustancial antes de la colonización europea. Hace 2.000 años aún había rinocerontes blancos en el valle del Nilo, al sur de Egipto, y probablemente también los había en otras zonas de África septentrional, llegando posiblemente a las áreas costeras de Argelia y Marruecos. De hecho, el rinoceronte aparece en pinturas rupestres encontradas en Libia y Marruecos que datan de 1.500 años antes de Cristo.

Fotos

Rinoceronte2.jpg
Rinoceronte3.jpg